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José María Andrés Sierra

Carta abierta al señor obispo de Huesca don Jesús Sanz.

(A continuación aparece la carta que publicó "El Periódico de Aragón" el domingo día 18 de marzo, pero reducida casi en su mitad).

 

 

A don Jesús Sanz, obispo de Huesca, con todo respeto. 

Señor obispo de Huesca, don Jesús Sanz, tras leer sus atrevidas y, a mi entender, desafortunadas declaraciones, (me refiero a las que usted hizo sobre el aireado caso del etarra  De Juana Chaos) le recomiendo, señor obispo, la lectura de un libro que no dudo que ya habrá leído pero que, a buen seguro, deduzco por sus manifestaciones que ha olvidado. Se titula y se le conoce comúnmente por LA BIBLIA y dice entre otras cosas:

* “Maestro, ¿cuál es el mandamiento principal de la Ley? Él le contestó:

Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma,  con toda tu mente. Este es el mandamiento principal y el primero, pero hay un segundo no menos importante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. De estos dos mandamientos penden la Ley entera y los Profetas”  (San mateo 22, 36-40)

* “¿Ay de vosotros, letrados y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la hierbabuena, del anís y del comino y descuidáis lo más grave de la Ley, la honradez, la compasión y la sinceridad! ¡Esto había que practicar! Y aquello…, no dejarlo. ¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! (San Mateo 23, 23).

* “Conducían también a otros dos malhechores para ajusticiarlos con él. Cuando llegaron al lugar llamado “La Calavera”, los crucificaron allí, a él y a los malhechores, uno a su derecha y otro a su izquierda. Jesús decía: Padre, perdónalos, que no saben lo que se hacen.”  (San Lucas 23, 32-33)

Dice también otras muchas cosas como “Perdonad a vuestros enemigos” o “mi reino ni es de este mundo”, sentencias con las que no dudo se reencontrará.  Que disfrute con la lectura, señor obispo.

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